7.10.07

De ordinario detesto al cuervo pero esta mañana...sobre la nieve


Querido cuñado:

bendigo el día en que el gracioso Dr. Milpupilas jugueteó en los quirófanos de Palacio con los rostros de Ramonet, Manolillo y María Unpajote. Los tres fueron previamente capturados por la Guardia Civil Zurda y Milpupilas los convirtió, con gran maestría, en dobles perfectos de Diga la Única, del Embajador Marmita y de un servidor. Ahora pagan su villanía y su condición esbirra escuchando las enumeraciones del burlado Cetrino. Un terrible chantaje ideado por nuestros servicios secretos logra que no revelen su verdadera identidad. Tres de los cuatro Oscuros Retoños que me son fieles se ofrecieron voluntarios a Milpupilas para, a su vez, mutar sus rostros en los de los falsos Ramonet, Manolillo y María Unpajote que cada día acompañan a Zepporro y del que me envían suculentos documentos gráficos que atesoro en una coqueta caja lacada.

Me duelen las circunstancias actuales de los habitantes de Tomoyasville pero los placeres que me ofrece la vida en territorio nipón y la distancia transiberiana que me separa del molesto cetrino me consuelan sobremanera.

Aquí ejercito mi caligrafía escribiendo haikus que cantan la belleza de lo cotidiano, compongo bellos arreglos florales que decoran el tokonoma de nuestra suite presidencial y me he pasado del violín al shamisen. En el jardín de piedra, contiguo a mis dependencias, he recreado con musgo, grava, rocas y pequeños estanques, los mínimamente añorados dominios de la República. Un grotesco sapo de piedra sobre el área que representa la Metrópoli Medusiana me recuerda la presencia del Mal y de la Idiocia. Pero de momento no creo que vuelva a combatirlo, me cansan y me dan pereza sus abyectas argucias y también debo, desatendiendo la Res Pública, procurar una vida gozosa a mis más próximos: Diga la Única, Marmita y el Oscuro Retoño que me queda y que tantas alegrías me da.

Pero no nos excusemos en ello. Tú lo diagnosticaste certeramente: el hedonismo es mi pecado.

Sé que Rimbombante te extraña y también, por supuesto, tu hermana Diga. Sé que te gustarían estas tierras politeístas de variopintos cultos. Incluso la Diosa, a buen seguro, encontraría parientes por aquí. Entiende estas palabras como una invitación a que nos visitéis. Rimbombante está deseando hacer un retrato de grupo al estilo de la Familia de Carlos IV. Tiene una bonita gama de pigmentos negros humo y blancos fémur a ti destinada. No receles de mis intenciones. Tu hermana y tu condición no me permitirían que te tocase un pelo de la cabeza.

Si aceptas nuestra invitación prohibiremos la presencia de pescado crudo en toda la ciudad. El Tren Bala Presidencial está dispuesto para recogerte donde digas. Las geishas corretean por Palacio con pasitos breves locas de contento ante la posibilidad de tu visita.

Me despediré con un haiku de mi cosecha:

Luna llena de otoño
sobre el vil sapo
pego un moco

Te esperamos,

Tomoya Sensei

4 comentarios:

GaNDuL SaGaZ dijo...

¡Oh el cuervo! Que grácil y simpática ave que alegra con su hermoso canto los largos atardeceres. Recibida vuestra misiva que muestra un pecho abierto y generoso corazón no hemos podido evitar llenar nuestros baúles y poner rumbo al lejano Cipango.

Le escribo de forma fugaz con el deseo que reciba la presente antes que a Nos. De buenos recuerdos a los suyos y recíbalos también Vos de este vuestro cuñado que desea estrecharle entre sus brazos,

GaNDuL SaGaZ, Señor del Sie7e

GaNDuL SaGaZ dijo...

Estimado Sr. Tomoya I,

Recién llegado a lo que creímos era Cipango preguntamos inmediatamente por la ubicación del Palacio de Yoyogi-Uehara sin obtener respuesta satisfactoria y sintiendo en nuestra cerviz las miradas de recelo que nos lanzaban aquellos hombres de tez oscura, nariz chata y extraño acento. Un grupo de hombres de uniforme y fuertemente armados registraron nuestro barco y nuestros baúles mientras emitían exabruptos de toda índole, de entre los cuales sacamos la conclusión que era en un lugar llamado Cuba en donde nos encontrábamos. No nos causaron daño alguno, aunque a pesar de nuestras protestas se llevaron las joyas y abalorios que deseábamos regalar a Vos a nuestra llegada. Debo anunciarle que hemos descubierto, por la gracia de la Diosa, un nuevo Continente que al parecer se extiende entre Europa y Asia y que es de gran tamaño y poblado por gran número de gentes.

Tras reabastecernos continuamos nuestro viaje y en estos momentos intentamos bordear el nuevo Continente por el Sur mas, es tan grande en extensión, que ya próximos nos hayamos del polo austral. Sentimos el retraso debido a tal imprevisto mas semejante descubrimiento bien merece la espera; si hubiésemos aceptado la invitación al Tren Bala, las Américas aun permanecerían ocultas al mundo.

Con un frío de espanto se despide de Vos, por el momento,
GaNDuL SaGaZ, Señor del Sie7e

Tomoya I dijo...

Querido cuñado,

preocupados estábamos por vuestra tardanza. Diga decía: "Si es que mi hermano apenas ha salido del Señorío, sin duda irá llamando la atención con sus extraños atavíos y la cesta llena de fiambres que nos trae de regalo". Y al Oscuro Retoño ganas me daban de partirle el shamisen en su cráneo por su reiterativo lamento: "¿Cuándo llega el tito Zente? ¿Cuándo llega el tito Zente? ¿Trae fiambre del pueblo?". Confío en que con tus noticias consiga calmarles y ruego a la Gran Medusa que no vuelva a extraviar tus pasos.

En cualquier caso nos congratulamos del descubrimiento del Nuevo Continente al que tendremos que buscar un nombre que lo dignifique. Habíase hablado de su posible existencia en círculos de alucinados cártógrafos que inmediatamente fueron llevados a programas vespertinos de la tv para que sufriesen público escarnio. Los reclamaremos de nuevo en la Corte para que rápidamente saquen punta a sus lápices y se apresten a viajar al Continente por ti descubierto gracias al azar. No digamos una sola palabra de ello. Las ansias expansionistas y libidinosas del Cetrino son insaciables.

Toma nota de las costumbres aborígenes, de su fauna y flora y de sus estrategias balompédicas. Y sobre todo, me dicta Diga, abrígate mucho que nos tienes preocupados.

Nada más arribes a Cipango (reconocerás el lugar por la silueta del volcán, por los temblores del suelo y por la profusión de neones con extraños ideogramas) grazna cual córvido y de inmediato se te presentarán honores y serás trasladado a Palacio en vehículo de tracción humana.

Querido cuñado, qué bellos días viviremos juntos en este maravilloso lugar, qué sinnúmero de confidencias intercambiaremos a media voz frente a los ricos filetes de Kobe.

Salud,

tu cuñado que te quiere

Anónimo dijo...

Sois ridículos y estomagantes.

Sois banales y tarados.

Sois esmériles y afásicos.

Sois esdrújulos y pánfilos.

Sois ruínes y mezquinos.

Sois simplones y melifluos.


La pupila y el tomillo
en la tormenta encarecen
por tu sombra hay esferas
tardías.